domingo, 8 de agosto de 2004

¿Hay líderes en las escuelas chilenas?

Hablar de educación implica necesariamente centrar la mirada en los profesores, quienes finalmente en sus prácticas son los que transforman las intencionalidades en realidad. Sin embargo, el siguiente artículo de Maite Armendáriz Azcárate publicado en el suplemento Artes y Letras del diario El Mercurio, pone en el tapete un factor que muchas veces es pasado por alto cuando se discute sobre nuestra educación: los directores.

La molestia del ministro de Educación se hizo patente a fines de la semana pasada al enterarse de que la concursabilidad de los directores de los colegios públicos no se incluyó en la Ley de Jornada Escolar Completa. Sobre la marcha anunció un proyecto de ley específico sobre la materia. Por su parte, la Asociación Nacional de Directores de Establecimientos Municipalizados aplaudió al Tribunal Constitucional del Senado por dejar fuera de la nueva normativa la obligación de concursar por su puesto también a los actuales directores. Consideraban la medida ilegal y arbitraria. Muchos de ellos asistían por esos días al seminario internacional sobre evaluación y formación docente y directiva. En el encuentro organizado por la División de Educación General y el Centro de Perfeccionamiento del Ministerio de Educación, con el apoyo del Consejo Británico, se dieron a conocer la experiencia de España, Colombia, Brasil e Inglaterra, que arrojan nuevos aires al mentado rol que hoy desempeñan los directores de escuela. Más de la mitad de los 6.500 existentes en Chile ejercen sus funciones con contratos indefinidos desde la época del gobierno militar. Quienes cumplen años de servicio desde 1996 se encuentran distribuidos del orden del 80% en educación básica y el 70% en media. La autoridad espera aplicar en una primera etapa la concursablidad con aquellos directores que llevan más de 20 años de ejercicio directivo.

En tanto se buscan soluciones inteligentes para la actual inamovilidad directiva, de tal modo que estos puestos claves en la educación chilena no se decidan por razones partidistas o de compadrazgo, sino que los ejerzan las personas con reales atributos y formación, Robin Attfield, experto en liderazgo, ha podido comprobar en Inglaterra que un buen director asegura un aprendizaje de calidad para sus alumnos. Invitado especial al señalado encuentro internacional, el profesor Attfield trabaja para el National College of School Leadership (Colegio Nacional de Liderazgo Escolar). Nueva organización gubernamental inglesa que imparte formación a los aspirantes a cargos directivos dentro de los establecimientos educacionales. Attfield es el encargado de diseñar los cinco programas de formación que entregan, "con el objetivo de que nuestros profesionales puedan convertirse en buenos directores. Los capacitamos antes de que asuman".

Barrera de la pobreza

-En Chile se insiste en que las diferencias socioeconómicas marcan el rendimiento de un escolar. ¿Un buen director puede suplir esa barrera y lograr un buen aprendizaje en un niño cuyos padres y entorno sufren serias carencias?

"Tuvimos ese mismo debate en Inglaterra hace alrededor de diez años y lo que sí sabemos es que los buenos colegios marcan una diferencia. Los niños de nivel socioeconómico bajo ubicados en un barrio con un mal colegio se quedan ahí estancados, pero el mismo tipo de niño en otro colegio con expectativas más altas y un buen director puede tener mucho mejores resultados. Para esos barrios pobres el hecho de contar con enseñanza de calidad y buenos directores es fundamental. Lo que demuestra nuestra investigación es que el director eficiente marca una diferencia aún mayor en ese tipo de establecimientos de nivel socioeconómico bajo".

-¿Cómo debería estar preparado entonces el líder para conseguir estos logros? ¿En qué áreas debería seguir capacitándose un director?

El líder debería seguir perfeccionándose siempre. Nuestros programas se basan en estándares nacionales y creo poder decir que el conocimiento es importante pero más aún lo son las habilidades. Es también de gran importancia que el líder tenga su propia visión sobre lo que desea hacer dentro del colegio e incorpore a otra gente que aporte a esa visión. Pienso que ustedes también tienen esos estándares.

Presupuesto y personal

-¿En qué debe centrarse el rol del líder?

"En lo que están aprendiendo los niños, ver que todo conduzca a mejorar la calidad de la enseñanza. Para que eso se dé, creemos que es esencial que los líderes se comprendan a sí mismos. Si uno no se comprende a sí mismo, ¿cómo podrá interactuar con otros profesionales? Es por eso mismo que deben tener habilidades interpersonales y saber comunicarse con todo tipo de personas. Prestarle apoyo a su personal docente, pero, al mismo tiempo, monitorearlos y exigirles lo más posible. Deben apoyarlos en público y exigirles en privado. Al mundo externo hay que presentarle un frente unido pero privadamente hay que saber presentarles desafíos".

- ¿Qué nivel de autonomía debiera tener un director? Muchos en Chile piensan que debe aumentar su libertad de acción sobre el presupuesto de la escuela y manejo de personal.

"Eso es muy distinto en Inglaterra. Allá el director tiene la responsabilidad final de toda la contratación de personal y de casi todos los recursos de la escuela, aunque siempre trabaja en colaboración con el llamado cuerpo de gobierno".

"El cuerpo de gobierno, que está compuesto por padres, docentes, representantes de las autoridades locales y de la comunidad -trabajan ad honorem-, asesorado por las autoridades locales, es el que en primer lugar designa al director, y luego conversa con él los distintos temas de contratación de personal, nombramiento de directivos, etc".

-¿El director cuenta con el poder o las herramientas necesarias como para despedir a alguien o debe contar con la autorización del cuerpo de gobierno?

"Sí. Efectivamente lo puede hacer, pero debe cumplir con ciertos procedimientos".

-¿Tiene autonomía para decidir en qué gastar?

"Sí. Aquí nuevamente cada escuela tiene un plan de desarrollo que dura al menos un año y que se acuerda en conjunto con el cuerpo de gobierno".

"Dentro de eso, la escuela decidirá el personal que debe contratar, cuánto dinero empleará en los distintos recursos que necesita, etc. Pero esto es algo que funciona a base de confianza mutua. El cuerpo de gobierno debe establecer un plan estratégico junto con el director y periódicamente deben revisarlo y ver cómo van progresando, pero la parte operativa del colegio debe quedar en manos del director y del personal docente."

Rol de los padres

-¿Comparte la idea de que el subsidio educacional se les debería entregar directamente a los padres para que ellos puedan elegir el colegio más adecuado para sus hijos?

"No lo sé. Yo me crié bajo nuestro propio sistema y me agrada la idea de que la gente pueda ir a su propia escuela local y que siempre haya una buena escuela disponible. De todos modos, los padres siempre tienen la opción".

-¿Cuál considera la relación ideal de los padres y los niños con el director? ¿Pesa la opinión de los padres en el desempeño de un director?

"Sí. Ésta es un área en la que hay nuevos estándares en los que estamos trabajando muy duro. Hace unos años, los padres eran considerados casi como visitas indeseables en los colegios pero ahora se los ve como actores importantes y parte del proceso educativo".

-¿No importa si el apoderado no entiende mucho de currículos o programas?

"No, en absoluto, y los mejores colegios están tomando cada vez más en cuenta la opinión de los alumnos. Pues ellos también son actores y eso forma parte de un continuo mejoramiento de la educación".

"En la actualidad, una parte previa de la educación consiste en escuchar primero a los niños, quienes a menudo tienen unas ideas geniales con respecto a las mejoras que se pueden hacer. Es algo que los buenos colegios llevan haciendo durante ya un tiempo".

-¿En su sistema, los padres evalúan al director?

"No existe ningún requerimiento legal que lo exija, pero nuevamente los buenos líderes desean una retroalimentación y realizan encuestas entre los padres y alumnos para conocer sus opiniones sobre su desempeño. Eso es también parte del proceso de inspección formal en el que los inspectores les envían cuestionarios a todos los padres".

-¿Con cuánta frecuencia?

"Eso está a punto de cambiar, pero en la mayoría de los colegios se hace cada 4-5 años. En casos en los que los colegios no se han desempeñado bien, los inspectores los visitan con bastante frecuencia. Pero el sistema nuevo se basa más en la autoevaluación con equipos más pequeños de inspectores que realicen visitas más breves y menos anticipadas".

Ranking y evaluaciones

-¿Cada colegio debe pagar para desarrollar el liderazgo en los establecimientos?

"Nuestros recursos provienen principalmente del gobierno, pero los colegios también pagan por parte de esa capacitación".

El experto en liderazgo recuerda que en Inglaterra la mayor parte de los recursos que se invierten en educación son gubernamentales, "pero la intención del gobierno es ir delegando cada día más la responsabilidad de la capacitación del personal a los propios colegios. Es algo que ya está pasando. El gobierno entrega el dinero para la educación local a las municipalidades, las que a su vez se lo entregan a los colegios".

-¿Qué papel juegan los rankings de rendimiento entre las escuelas y las evaluaciones docentes para elevar la calidad de la gestión educacional?

"En Inglaterra existe una cantidad de maneras en las que estamos tratando de mejorar la evaluación de la calidad. Una es la autoevaluación que se ejerce a todo nivel. El director y los docentes del colegio deben estar permanentemente evaluando el desempeño de sus alumnos y su propia gestión e informándole al respecto al cuerpo de gobierno.

-¿Las autoridades locales también asumen su responsabilidad en el nivel de educación de sus colegios?

Exacto, de modo que los apoyan pero también les exigen y anualmente se publican los resultados de todos los alumnos a nivel nacional.